martes, 29 de octubre de 2013

Un ataque epiléptico en mi planta

Hola a todos!

Hoy os voy a contar lo que me pasó el otro día cuando llegué al hospital.
El lunes pasado llegué a las ocho aproximadamente al control y como siempre, cogí la los termómetros y los esfingomanómetros y me dispuse a tomar las constantes a los pacientes. Pasando de una habitación a otra, dejé el esfingomanómetro en el pasillo, para volver luego a por el, pero cuando me di la vuelta, ya no estaba.




¿Sabéis por qué? El esfingomanómetro se lo habían llevado a una habitación en la que había una urgencia. A un hombre le estaba dando un ataque epiléptico. Lo más curioso es que este hombre no era epiléptico.
Lo primero que le pusieron fue el ambú resucitador, le hicieron un electro y trajeron el carro de paradas. Finalmente el hombre consiguió salir de la crisis, pero no había acabado todo aquí.

Unas horas más tarde, cuando estaba todo tranquilo, otra enfermera avisó a la mía de una urgencia en esa habitación. Efectivamente, era el hombre de antes. Esta vez mis compañeros y yo pudimos ver todo desde el principio. Lo primero que hicieron es ponerlo en posición lateral de seguridad, para evitar que se mordiese la lengua. Luego nos mandaron ir a por el carro de paradas y el electro. En ese momento no estaba en planta, por tanto hubo que esperar a que llegase. Tampoco había ningún médico en planta, por tanto tuvimos que ir a buscarlo a otro control. Esta crisis que tuvo el hombre fue menor, pero al haberle pasado en un periodo de tiempo tan poco separado, se lo llevaron a la UCI ingresado.


Ahora os voy a hablar un poco sobre la epilepsia, aunque este hombre no era epiléptico, por lo menos diagnosticado.

Los ataques epilépticos están provocados por unas alteraciones en las neuronas del cerebro. Estas células funcionan emitiendo pequeños impulsos eléctricos. Cuando se produce una descarga anormal, tiene lugar el ataque epiléptico.

Estos ataques no afectan igual a todas las personas y los síntomas varían mucho. Se pueden producir junto a estos ataques convulsiones, alteraciones de la conciencia y movimientos o también de la memoria.

Juan Carlos Sánchez, un neurólogo de la Sociedad Andaluza de Neurología, explica lo que le pasó a el paciente del que os hablaba antes: El afirma que se puede tener un ataque epiléptico sin ser epiléptico. Estos episodios, por así llamarlos se llaman crisis agudas y pueden estar provocadas por distintas causas, como pueden ser un golpe, una meningitis, un tumor...

Sánchez señala que hay otro tipo de crisis epilépticas: las que tienen “tendencia a repetirse”. Estos ataques ocurren como consecuencia de lesiones cerebrales: tumores, fracturas craneales, lesiones en bebés derivadas de complicaciones en el parto, etc. En estos casos, “si la lesión permanece, la epilepsia también permanece”.

El neurólogo apunta un tercer tipo de ataques epilépticos. En estos casos la causa que los provoca no está clara. “No se sabe por qué se producen. Podría ser que estas crisis de epilepsia fueran hereditarias”.


A continuación os dejo un link que os llevará a noticias del neurólogo Sánchez:

"Tras una primera crisis epiléptica, los neurólogos prefieren fármacos de segunda generación"


Por último, aquí tenéis un vídeo sobre como actuar en caso de ataque epiléptico


 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Coméntanos tu experiencia o haznos saber tus dudas